Publicado el octubre 11, 2010septiembre 9, 2017 por Arturo GuillauminCuántica gatuna Cuando desperté, el gato de Schrödinger seguía en su caja. Comparte esto:Compartir Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Email a link to a friend (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta Cargando... Relacionado