Gastos fijos

Estuve haciendo cuentas
pues no sé hacer milagros
ni esas cosas que dicen
sabemos las mujeres.

Y ahora que estás lejos me pregunto
si acaso vivir sola
no me cuesta más caro.

-Ángeles Mora (Córdoba, España). En 1989 obtuvo el Premio Rafael Alberti con su libro La Guerra de los Treinta Años, y en el año 2000 el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla por Contradicciones, pájaros. Hay una antología de su obra en ¿Las mujeres son mágicas? (Ayuntamiento de Lucena, 2000). Su último libro se titula Bajo la alfombra (Visor, 2008).

Un eBook muy interesante (por decir lo menos)

En el 2010, cinco compañeras y yo publicamos un libro: Una educación emergente para la era planetaria. Se trata de un texto escrito a doce manos (¿o debieran ser seis?) en el que abordamos una manera distinta de contextualizar la educación. Se trata de un viaje que nos lleva al origen del universo, la evolución de nuestro planeta y la breve historia humana. Esta mirada nos revela que el llamado problema de la educación es de escala civilizacional, al tiempo que nos muestra la pobreza de las intenciones humanas en un mundo finito, sensible e inteligente.

Nuestro libro colectivo.

El libro constituye un esfuerzo integrador y transdisciplinario que abreva lo mismo de la biología y la cosmología que de la teoría del caos y el pensamiento complejo. Su propósito es encontrar pistas de una nueva noción de desarrollo para la especie humana. Se avanzan ideas sobre aspectos que rompen el orden impuesto por las fronteras disciplinarias: ciencia biosférica, tecnología biomimética, educación coevolutiva, planetarización…

Después de haberlo publicado en versión impresa, ahora ha sido editado y puesto a la venta en forma de eBook. Les recomiendo que lo consigan y lo lean (qué más puedo decir). Les aseguro que este libro les abrirá una nueva visión de lo que somos y de lo que puede ser una nueva educación. Una de las ligas para adquirir esta versión es la siguiente:

www.todoebook.com/UNA-EDUCACION-EMERGENTE-PARA-LA-ERA-PLANETARIA—ARANA-EDITORES-LibroEbook-9786079091033.html

Las moscas (in fraganti)

He aquí el poema “Las moscas” de Antonio Machado, que aparece en la sección “Humorismos, fantasías, apuntes” de su primer libro Soledades. Da un primer plano a un tema que por ser tan familiar no se le brinda el estatus de poético. Aquí el autor nos descubre que no hay nada más poético que las moscas, ya que, como se han posado en todo, evocan “todas las cosas”.

Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares, me evocáis todas las cosas.

¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,

—que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales…
Moscas de todas las horas,

de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,

de siempre… Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado

sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Quizá lo que le faltó decir a Machado fue que las moscas incluso se posan sobre ellas mismas, lo que hace que su grado poético se eleve a la segunda potencia. ¿O no? Veamos algunas evidencias. Las fotos de abajo fueron tomadas con una Nikon D7000 (18-105 mm). Puede dar “click” sobre ellas para verlas con la lente de aumento. Dé rienda suelta a su espíritu voyeurista.

Las moscas in fraganti I
Las moscas in fraganti II
Las moscas in fraganti III

Un mentor portátil

Me gusta escribir. Pero eso no quiere decir necesariamente que lo haga bien. Sé que es un arte cuyo aprendizaje nunca termina, y que la única manera de mejorar en él es escribir, escribir y escribir (no necesariamente en ese orden) todos los días. Y leer, leer y leer (idem). El placer de la escritura aumenta cuando logramos, de vez en vez, una buena oración, una página interesante, un texto que alguien lee con gusto. Pero uno sabe que hay que trabajar mucho y duro, oración a oración, para avanzar.

Creo ser un buen lector, y la única pista de ello es que me gusta y apasiona leer. Leo una razonable cantidad de libros al año (acabo de escribir esta oración y no sé lo que quise decir con “razonable cantidad”), pero no estoy interesado en los números ni en las estadísticas. Un problema, si es que se puede calificar así, es que entre más me gusta un texto, más tiempo me toma: leo, subrayo, hago notas, releo, nuevas notas, garabateo esquemas, relaciono temas, me hago preguntas, me conecto con el cosmos.

Debo confesar que de 20 libros que leo, apenas uno es de literatura y poesía. Los demás se sitúan en las ciencias naturales y sociales (evolución, complejidad, globalización, educación, medio ambiente, filosofía, tecnología y prácticas sustentables, etc.) y artes ( principalmente fotografía y música). Hay un vacío allí. Estoy conciente del desbalance y de que debo hacer algo al respecto. Pero también es pertinente decir que hay científicos, filósofos y artistas que son excelentes escritores. No sólo eso. En muchos campos, la ciencia cada vez se aproxima más a las artes narrativas y a la poesía. Los extremos (si es que en verdad lo son) se tocan.

Con la idea de mejorar mi escritura y de encontrar “mi propia voz”, compro de vez en cuando algún libro que creo que me va a ayudar a desarrollar algunas estrategias de escritura. Es así como hace un par de días me llegó un paquete de Amazon (librería realmente extraordinaria que hace que valga la pena Internet) con tres libros. Uno de ellos es El mentor portátil del escritor, de Priscilla Long (2010, Wallingford Press). Es un libro para escritores más o menos avanzados, lo cual me hará trabajar mucho más de lo que creía. No pain, no gain. Apenas he leído la introducción y he saltado de una página a otra y ya me atrapó. Los temas se ven fascinantes y los ejercicios desafiantes, válgase la terrible cacofonía.

Entre los muchos temas que veo, he aquí algunos: escribir a diario, las palabras como notas musicales, efectos de sonido, haga una trampa para atrapar palabras, viendo el color, observar el Aqui y Ahora, observando personas, gestos y voces, la artesanía de la oración, el arte del párrafo… ¿No es para atraer la atencion con semejantes contenidos? Abro al azar el libro y leo lo siguiente: “Las palabras concretas son palabras que pueden ser percibidas a través de los sentidos: los ojos, la nariz, la piel, la lengua, los oídos” (p. 25). No se diga más, con el permiso de ustedes, me voy a leer.

Referencia:

Long, Priscilla. (2010). The Writer’s Portable Mentor. A guide to Art, Craft, and the Writing Life. Seattle: Wallingford Press. 250 páginas.

Borges, el inmortal

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Jorge Luis Borges (1899-1986). Él dijo:

La inmortalidad está en la memoria de los otros y en la obra que dejamos. (…) Sé muchos poemas anglosajones de memoria. Lo único que no sé es el nombre de los poetas. ¿Pero qué importa eso? ¿ Qué importa si yo, al repetir poemas del siglo IX, estoy sintiendo algo que alguien sintió en ese siglo? Él está viviendo en mí en ese momento, yo no soy ese muerto. Cada uno de nosotros es, de algún modo, todos los hombres que han muerto antes. No sólo los de nuestra sangre.

Borges sigue vivo, sin duda.

Paradoja

La vida es paradójica.

La realidad está compuesta por opuestos. Ambos están relacionados de tal manera que afirmar uno es afirmar también su opuesto.

La paradoja de tener es que entre más se tiene, mayor es la insatisfacción de uno.

La paradoja del placer es que el auto-control es precisamente la primera condición del placer. El placer que no tiene restricción se aniquila a sí mismo.

La paradoja de la intimidad es que la distancia es la primera condición de la intimidad. La intimidad en la que no hay distancia se convierte muy pronto en resentimiento o incluso en odio.

La paradoja del placer sexual es que todos los factores que crean el placer sexual y la felicidad sexual se encuentran fuera de la sexualidad.

La paradoja del interés personal es que la única manera de servir al interés propio es servir el interés del otro. Esto equivale a decir que el placer y la felicidad del otro es una condición esencial del placer y la felicidad propios.

La paradoja del ego es que sin el otro, el ego sería inconcebible.

La paradoja del lenguaje es que el silencio es su función más elevada.

Y existe la paradoja de los límites, que consiste en el hecho de que uno llega a ser conciente de sus propios límites sólo transgrediéndolos. No hay manera de que alguien conozca sus límites anticipadamente.

Sobre todo, hay la paradoja de la vida misma, que consiste en el hecho biológico, pero igualmente emocional y espiritual, que es que muriendo la vida es. Una es imposible sin lo otra.

Fuente: The Mahabharata: An Inquiry in the Human Condition, por Chaturvedi Badrinath (2006, Orient Longman). Tomado de Resurgence, julio/agosto de 2010, No. 261, p. 35.

Un libro colectivo

Escribir un libro uno solo ya tiene sus dificultades. Entre dos, la complicación aumenta más que proporcionalmente. Tres autores, no se diga. Pero, ¿seis? Bueno eso fue lo que emprendimos cinco compañeras y yo. Se trata de un ensayo a doce manos que aborda de manera original la educación. Es un viaje que nos lleva a los orígenes del universo, la evolución de nuestro planeta Tierra y la breve historia humana. Esta mirada nos revela que el llamado problema de la educación es de escala civilizacional, al tiempo que nos muestra la pobreza de las intenciones humanas en un mundo finito, sensible e inteligente.

El libro Una educación emergente para la era planetaria es un esfuerzo integrador y transdisciplinario que abreva lo mismo de la cosmología y la biología que de la teoría del caos y el pensamiento complejo. Su propósito es encontrar pistas de una nueva noción de desarrollo para la especie humana. Los seis autores (¿o debiera decir autoras, dada la mayoría de mujeres?) avanzan algunas ideas sobre aspectos que rompen el orden impuesto por las fronteras disciplinarias: ciencia biosférica, tecnología biomimética, planetarización.

El libro se presenta el viernes 6 de mayo, a las 20:00 hrs., en la Galeria de Arte Contemporáneo de Xalapa (Xalapeños Ilustres # 135, Centro Histórico). Los presentadores son los colegas y amigos académicos de la Universidad Veracruzana José Luis Martínez Suárez (escritor) y Abel Juárez Martínez (historiador). Si no tienen algo mejor que hacer, por allá nos vemos. Andrea, Cristina, Reyna, Elba, Laura y yo los estaremos esperando. Habrá suficientes ejemplares para que adquieran el suyo… también habrá bocadillos (por si lo del libro no les atrae lo suficiente).