El Libro de la Universidad Imaginada

No recuerdo exactamente cuándo, pero fue hace unos dos años… quizá tres. Luis me envió un texto suyo sobre la universidad, que ya había pasado por las manos de Eduardo. Me dijo que lo leyera y que lo modificara a mi gusto, que extendiera, cambiara o suprimiera lo que considerara pertinente, o bien agregara mi propio texto al suyo. Podía incluso hacer estas cuatro cosas. Inmediatamente pensé en lo que un grupo de artistas surrealistas inventó alrededor de 1925 y que nombró «cadáver exquisito». Si bien el nombre no es muy atractivo, el método sí que lo es y sirvió de antecedente creativo para el proceso de escritura que estaba comenzando. Después, el mismo Luis se encargó de circular el nuevo texto entre otros colegas más, mujeres y hombres de diversas universidades públicas, entre ellos nuestro buen amigo Daniel Cazés, quien falleció en diciembre pasado. El cadáver exquisito consiste en una creación colectiva (poema, dibujo, cuento, música, etc.), en la que alguien comienza el proceso, alguien más contínua, hasta que todos los participantes han contribuido a una obra que emerge desde distintas perspectivas. Es así que después de muchos meses de trabajo colectivo y de una labor de (no muy fácil) preparación final por parte de Luis y Eduardo, salió a la luz el Libro de la Universidad Imaginada, obra colectiva escrita a 8 manos.

Portada el Libro de la UniversidadPortada del Libro de la Universidad Imaginada

Este libro colectivo fue escrito por ocho académicos que uno a uno fueron sumándose hasta convertirse en un grupo de soñadores que se autodenominaron “grupo utópico”. Nació del diálogo colectivo alimentado por la imaginación que emergió de preguntas/pretexto ancladas en una gran preocupación: el futuro de la universidad. En la página 55, podemos leer:

Nótese que en este caso el texto no es una sumatoria lineal de aportaciones individuales; no se trataba tan sólo de proseguir, sino de comenzar de nuevo, en vueltas sucesivas, a partir del texto recibido, apoderándose de él, modificando, eliminando, cambiando, dando nuevos giros, desdiciendo al otro, enmendándole la plana, aprendiendo de su sabiduría, confrontando su ignorancia.

Lo extraordinario de este libro es su cualidad de artefacto fexible, volátil, líquido, inacabado, en construcción. Un libro perpetuo y efímero a la vez, que en su condición de libro-mutante se desplaza desde una carpeta alojada en una nube de datos, implicando al lector en un camino que comparte como coautor permanente. Un libro que forma parte de la era “pos-PC” en la que el lector-autor se sitúa sobre nuevas superficies donde seguir e-scribiendo.

Subyacente tras la tinta y el papel, las múltiples dimensiones de este libro anticipan a la universidad del futuro, que es su tema central. Los nuevos modos de conocer y de comunicar, que ya han trastocado a la universidad de hoy, permiten dar respuesta a preguntas como la siguiente: ¿qué universidad nos aguarda en un mundo fluido dominado por la velocidad, la desesperación, el desanclaje espaciotemporal, los sistemas difusos, el totalitarismo del instante y la recreación simbiótica de los cuerpos humano/social/artificial?

El Libro de la Universidad Imaginada es un espacio abierto a todo tipo de saberes y no sólo a aquellos que se han erigido como “verdaderos”. Es el empeño de un grupo de universitarios que creen en una universidad abierta, completa y en diálogo que se asiente en nuevas prácticas de aprendizaje y colaboración social… como la del libro.

Referencia:

Ibarra Colado, Eduardo, Luis Porter Galetar, Lilian Álvarez, Daniel Cazés, Raquel Glazman, Arturo Guillaumín, Javier Ortiz y Lourdes Pacheco. (2012). El Libro de la Universidad Imaginada. Hacia una universidad situada entre el buen lugar y ningún lugar. México: UAM-Cuajimalpa y Juan Pablos Editor.